domingo, 22 de enero de 2017

ESPERPENTOS DIARIOS. 20. Lengua viva y Populismo

De nuevo la palabra del año (2016) surca los mares mirando a América. The people, the people, the people repite el 45º presidente americano hasta la saciedad y la prensa española lo denomina a renglón seguido, como era de esperar, populismo, término que luce en los titulares de prensa: “La retórica populista del presidente…”, “El populismo entra en la Casa Blanca” (El País). “Con el populismo no se puede pilotar un país como EEUU” (El Mundo)Un mesías en la Casa Blanca. Su discurso fue una lección de lo que significa el populismo como instrumento político” (La Razón)
Ya ocupó los titulares de prensa, antes, durante y después de nuestras denostadas elecciones a la presidencia del gobierno español, calificando el discurso de determinadas fuerzas políticas.
El término es un derivado de "pueblo", que aún no figura en el Diccionario y que se utiliza en el ámbito político para hacer referencia a quienes buscan el apoyo de las clases populares. Sin embargo se ha cargado de connotaciones negativas hasta utilizarlo en el sentido peyorativo de “amenaza”, que procede seguramente de ser considerado un estilo de gobierno, propuesto por un líder carismático que entiende o parece entender los problemas del pueblo (de las clases sociales bajas, sin privilegios sociales ni económicos) y se ofrece como defensor, con promesas electoralistas, logrando la simpatía de su voto, aunque aporte soluciones y medidas populares que dejan a un lado las leyes y normas de convivencia política. Es básicamente un tipo de discurso que activa la reacción popular  antiinstitucional.
Es la Fundéu (Fundación del Español Urgente) promovida por la Agencia EFE y BBVA quien selecciona la palabra, protagonista lingüística del año, entre numerosas propuestas. Ha de ser una palabra nueva que despierte la atención del hablante por la novedad de su uso. Son términos de plena actualidad que invaden los medios de comunicación de la actualidad informativa, que realmente son quienes la han hecho protagonista. Refugiado fue la palabra del año 2015, selfi la del 2014 y escrache la del 2013, elegidas entre otras opciones que se quedaron en el camino como postureo, amigovio, poliamor, zasca, etc.

La lengua, como un ser vivo, crece, cambia, muere, etc. Los hablantes incorporan continuamente nuevos vocablos que definen una nueva realidad social o que representan una moda. Sea cual sea su origen, la lengua está en constante crecimiento.