domingo, 11 de enero de 2015

Mi color favorito es verte de Pilar Eyre

Mi color favorito es verte es el original título de la novela de Pilar Eyre (finalista del Premio Planeta 2014), que juega con los sugerentes sonidos de dos palabras parónimas: “verde” que es el adjetivo esperable junto al sustantivo “color”,  y “verte” que es el sugerente verbo que llama la atención y responde a las elucubraciones de la novela.
Se nos presenta con la etiqueta de “una aventura real”, lo que nos acerca a la modalidad narrativa de autobiografía ¿real? o ¿fingida?, interrogantes cuya respuesta poco importa, porque colecciona realidades y fantasías de la protagonista, potenciadas con la verosimilitud que se confiere a la historia al etiquetarla como real y transcritas mediante el tono directo de la primera persona testimonial. En esta línea, los escenarios en que se mueven los personajes son reales y fácilmente identificables.
 La historia erótica y amorosa, núcleo de la novela, entre la protagonista y un desconocido Sébastien Pagés, un hombre “impresionante, alto, imponente”, misterioso corresponsal de guerra primero, agente secreto después,  durante tres días porque al cuarto lo envían a Siria y después desaparece, ocupa una pequeña parte de la novela, entre la narración de los hechos y el recuerdo de los mismos. Es una relación amorosa hiperbólica, en cuyo delirio ella se siente "guapa (...) joven, ligera, irresponsable y llena de vida", es decir amada y enamorada, habitante de un mundo en el que solo tienen cabida "canciones alegres". Completa la descripción de ese estado fantasioso, la inclusión de situaciones tópicas propias de novelas románticas, que destacan la ansiedad en la espera del amado en una habitación, con la cama cubierta de pétalos de rosa y las sábanas y la almohada rociadas de perfume.
Todo ello ocupa una breve porción de la novela. El resto de la misma, salpicada de obsesivos recuerdos, desarrolla la búsqueda del hombre amado y de su verdadera identidad, en una intriga detectivesca que engancha la atención del lector porque la autora sabe manejar los tiempos de la estrategia narrativa, construyendo una estructura en la que dosifica la información poco a poco, retrasando la resolución hasta el final. 
El marco de la historia está compuesto por cuadros de costumbres de la alta sociedad catalana durante su ocioso veraneo en Llanfranc, que aligeran la fuerza dramática y la intriga, dando a veces una sensación de superficial frivolidad.
Elementos actuales como el uso de Internet y de los SMS telefónicos, constituyen un enraizamiento de la historia en el tiempo actual en que se desarrolla. El uso de estos procedimientos es frecuentemente repetitivo, por lo que resultan algo tediosos.
Incluye también, reiteradamente, fragmentos de canciones, por ejemplo "Soñar contigo" (de Tony Zenet), "Formidable" (Stromae), "Mi casita de papel" (Fco Codoñer), etc., que insisten expresivamente en la definición del estado amoroso de la protagonista, cuya visión es así mismo poética respecto a los paisajes que observa: "Mi cuarto está en el último piso, por la ventana se ven los tejados de colores rojizos que reverberan a la luz del ocaso y presentan todos los tonos del bermellón, desde el granate oscuro hasta un rosa descolorido como viejo papel secante" (p.209)
Otros temas como la precaria situación de editores y libreros a la que ha llevado directamente la crisis, el imparable paso del tiempo y sus efectos en el cuerpo, la soledad y sus miserias, la ardiente defensa de la pasión amorosa, la diferencia de edad en la pareja, las mentiras, componen un interesante puzzle de ideas.
También están presentes elementos maravillosos como la presencia constante del espíritu burlón de los difuntos padres de la protagonista que, suspendidos en el aire, van y vienen por la habitación conversando y haciendo sarcásticas precisiones a su hija. "Ponte a escribir, carajo"- le grita el padre en el penúltimo capítulo, antes de desaparecer para siempre. 
En suma, es una novela muy entretenida, totalmente distinta a lo que nos tiene acostumbrados Pilar Eyre, que se lee con interés porque mantiene la tensión de la intriga hasta el final, tan inesperado, y que relaja dicha tensión enmarcando la trama en un realismo social de la alta sociedad catalana.