sábado, 28 de julio de 2012

Esther Tusquets

Un sentido adiós
Esther Tusquets, editora y escritora es otra de las víctimas de este tedioso julio de 2012. Todos sus lectores sentimos profundamente su muerte. Dirigió la editorial Lumen durante cuarenta años, con excelente nivel literario, e importantes éxitos económicos, resumidos en la publicación de las tiras de Mafalda de Quino y la novela El nombre de la rosa de Umberto Eco.
En cuanto a su faceta de escritora yo destacaría su novela El mismo mar de todos los veranos (1978) y el relato Carta a la madre (1996) que Laura Freixas incluyó en su antología titulada Madres e hijas (Barcelona: Anagrama, 1996, págs. 75-93). Esther Tusquets ofrece un punto de vista femenino que era impensable en la narrativa de esos años. El tema de las relaciones madre-hija, aún hoy, es infrecuente en la literatura española.
La novela comienza con la entrada de la protagonista en la casa de su infancia: “Cruzo la puerta de hierro y cristal, pesada, chirriante, y me sumerjo en una atmósfera contradictoriamente más pura -menos luz, menos ruidos, menos sol…”. Veinte años después, en el relato regresa en sueños: “Esta noche he vuelto a soñar que estaba en vuestra casa [...] aunque sería más apropiado decir tu casa”. El espacio simbólico de la casa pertenece a la madre que es la interlocutora de estos textos autobiográficos hacia la que la voz narradora mezcla la admiración hacia la madre con la hostilidad y el resentimiento hacia ella.
Junto a esa conflictiva relación con su madre a lo largo de toda su existencia aparece el desagrado que siente hacia la vejez, aun cuando sea la única que, en forma de decrepitud, puede derrotar a la madre. El deterioro de la vejez le producía especial amargura, y resumía su sentir en su último libro (Tiempos que fueron): “La vejez es una larga sucesión de pérdidas
Es interesante recordar la recopilación de todos sus relatos por la editorial Menoscuarto, en 2009, editados por el profesor Fernando Valls quien subrayó que los lectores de Esther Tusquets “volverán a encontrarse aquí con su peculiar estilo, lleno de meandros, puntualizaciones y precisiones, con un tono entre confesional e intimista, pero también hallarán novedades”. El título de este volumen de 450 páginas que reúnen 21 relatos es “Carta a la madre y cuentos completos

El espíritu de Esther Tusquets queda en sus libros. No nos ha abandonado.